LOS BENEFICIOS PSICOLOGICOS DEL BAILE









¡Que no te quiten lo ‘bailao’!

Según los evolucionistas, el baile se estableció entre la especie humana jugando un papel fundamental en la evolución de las relaciones sociales, debido a su capacidad de vincular a los individuos emocionalmente, con independencia de las habilidades lingüísticas. Esto convierte el baile en un lenguaje universal existente en todas las culturas. En 2009, el húngaro István Winkler demostró que las personas nacemos con un sentido rítmico-musical, lo que hace que las ganas de moverse al ritmo de la música sea una capacidad innata de los seres humanos.

Hace muchos años que se sabe que la actividad física y la práctica de deporte proporcionan muchos beneficios físicos, ayudando por ejemplo a mejorar el funcionamiento de los aparatos respiratorios, circulatorios y óseos. Pero cuando bailamos, obtenemos los beneficios de la actividad física aeróbica, y también nos beneficiamos a nivel psicológico y emocional.


1. Bailar nos ayuda a conectar con uno mismo



Bailando se despiertan emociones y fantasías a través del movimiento, lo que facilita la expresión de sensaciones, emociones, sentimientos y estados de ánimo de forma natural y desinhibida. De esta manera podemos conectar con nosotros mismos y con las emociones que reprimimos, como la rabia y la ira, o la ansiedad y la angustia, que bailando pueden canalizarse de forma saludable, lo que ayuda al control emocional en el día a día.

Además, el baile es una forma de expresión creativa lo que ayuda a conectar con uno mismo, potenciando y fomentando la espontaneidad y la creatividad que llevamos dentro.


2. Nos ayuda a conectar con los demás


Como hemos mencionado en las primeras líneas, bailar es una actividad social, lo que hace que proporcione muchas oportunidades de relacionarnos con otras personas. Asistir a clases de baile puede mejorar las relaciones interpersonales, ya que es un punto de encuentro para hacer amigos y mejorar el desarrollo de habilidades sociales.

Otro ejemplo de bailar como agente socializador lo podemos observar cuando los jóvenes llegan a la adolescencia (y se inicia el proceso de socialización secundaria), momento vital en el que es muy común que chicos y chicas comiencen a ir a discotecas. En este tipo de locales el efecto del baile actúa como desinhibidor y potenciador social, y nuevamente bailar y conocer gente nueva van de la mano.


3. Mejora el estado de ánimo


Bailar supone una distracción placentera y relajante que hace disfrutar a prácticamente todo el mundo, por eso lo más probable es que si observamos a una persona bailando seguramente encontremos una sonrisa en su cara. Al suponer una distracción, ayuda a la mente a descentrarse de los problemas y preocupaciones que la inundan durante el día, facilitando que dejemos de pensar en clave negativa, y reduciendo así los estados de tensión y estrés, obteniendo sensaciones de bienestar.

También ayuda a canalizar la adrenalina e inducir la alegría, aumentando la vitalidad, la motivación y la ilusión por la vida, lo que convierte a las personas en más positivas.

Al mejorar el estado de ánimo de las personas que lo practican, diversos investigadores han querido estudiar sus efectos en trastornos del estado de ánimo, una de las investigaciones más concluyentes es un estudio realizado en Corea el año 2005 y publicado en la revista International Journal of Neuroscience donde se comprobó que la terapia de movimientos de baile (DMT) en adolescentes con depresión leve, regulaba el estrés disminuyendo los niveles de dopamina y mejoraba el estado de ánimo aumentando los niveles de serotonina.


4. Mejora la autoestima y la seguridad en uno mismo



Como comentábamos en el segundo punto de esta lista, bailar ayuda a establecer relaciones con otras personas, y está demostrado que mantener buenos lazos afectivos y la socializarse con personas contribuyen a aumentar la autoestima y las actitudes positivas hacia uno mismo y los demás. Asistir a clases de baile es un excelente método para vencer la timidez al ayudar a las personas a vencer su miedo “al ridículo” ya que por ejemplo una caída mientras bailas, es un fallo típico que todos los bailarines han tenido alguna vez y no es visto por ellos como un motivo por el que avergonzarse.

Otra de las formas en las que también ayuda a mejorar la seguridad en uno mismo, es que cada vez que se consigue el dominio de un nuevo paso de baile, la persona experimenta un aumento de la confianza al considerar este hecho como un logro, y cada logro que consigue refuerza positivamente el autoconcepto, trasladando la confianza en uno mismo a otros aspectos de la vida.


5.El baile aumenta la inteligencia y previene el envejecimiento cerebral

Hace unos días elaboramos en Psicología y Mente una curiosa lista de Trucos para aumentar la inteligencia. El baile de salón, como la mayoría de bailes estructurados, requiere memorizar los pasos y trabajar en pareja, para ello la persona ha de concentrarse y mantener su atención de forma sostenida, todo esto en conjunto, proporciona desafíos mentales que son clave para el mantenimiento de la agilidad mental y la salud cerebral.



Una de las finalidades de la inteligencia humana es la toma de decisiones, mientras se baila se han de tomar decisiones rápidas continuamente y en muchas ocasiones no sirve recurrir a un patrón de acción fijo preestablecido, como sucede cuando realizamos otras actividades físicas como correr, montar en bici o nadar. De esta manera, al estar bailando el cerebro ha de “reinventarse” continuamente y hacer uso de la plasticidad cerebral, lo que provoca que las neuronas estén muy activas.

El psicólogo Peter Lovatt, ex–bailarin profesional, ha comprobado que bailar nos ayuda con la toma de decisiones. Sus estudios concluyen que la improvisación al bailar, nos ayuda a enfrentarnos mejor frente a problemas en los que hay múltiples soluciones distintas (pensamiento divergente), mientras que la danza muy estructurada es un tipo de baile que depende de movimientos muy precisos y sumamente estructurados hace que el pensamiento se ejercite en problemas en los que hemos de encontrar una única respuesta o solución (pensamiento convergente).

Otro de los estudios más relevantes que relacionan bailar con un aumento de la inteligencia, es el liderado por M. Joe Verghese (2003), quien atribuye este efecto del baile a que cuando aprendemos a bailar y vamos enlazando nuevos pasos, aumenta la sinapsis neuronal. Su equipo de científicos de laEscuela de Medicina Albert Einstein de Nueva York, revelan en su estudio que el ejercicio aeróbico de bailar puede revertir la pérdida de volumen del hipocampo, una estructura cerebral clave para la memoria, que con el paso de los años va encogiendo y provocando problemas de memoria, pudiendo degenerar en demencias. Con ello demostraron que el esfuerzo físico y mental que requiere el baile puede aumentar la memoria reduciendo el riesgo de padecer demencia y disminuye sus efectos, lo que indica que bailar protege el cerebro a largo plazo. Para llegar a estas conclusiones lo que hicieron fue entre otras cosas lo que hicieron fue comparar el baile con otras actividades mentales como leer, resolver crucigramas y pasatiempos, etc. y con otras actividades físicas como practicar algún deporte, montar en bicicleta o caminar. De acuerdo con sus resultados, mientras que los crucigramas disminuyen en un 47% el riesgo de demencia, bailar frecuentemente lo reduce hasta en un 76%. Así que podemos concluir que bailar es uno de los mejores remedios contra el envejecimiento cerebral.

Siguiendo la línea de Joe Verghese, investigadores de la universidad canadiense McGill en 2005, estudiaron los efectos de bailar tango en personas con la enfermedad de Parkinson y concluyeron que danzar estimula el sistema nervioso central y la actividad cerebral mucho más que otras disciplinas deportivas, ya que el reporte emocional al tratarse de una actividad social es mucho mayor. Pero quizá sea más interesante lo que reportan los propios enfermos, algunos de ellos expresan que cuando suena la música el temblor de su cuerpo se desvanece para fluir con el propio tango y que además les ayuda a mejorar la coordinación y el equilibrio.

Tras esta exposición de los efectos beneficiosos de bailar para la psique humana, se ha de admitir que el baile tiene efectos terapéuticos sobre la mayoría de las personas, y me gustaría acabar este escrito con una frase que lo resume muy bien:


“La danza es medicina a través del ritmo, espacio, energía, forma y tiempo, que reviste al cuerpo de substancias que curan las dolencias físicas y psicológicas.”

¿Odiar, para qué? Aprende a pasar la página





¿Odiar, para qué? Aprende a pasar la página








Cuando nos relacionamos con otras personas es inevitable sentirnos dañados o injustamente tratados en alguna ocasión. El daño puede ser físico, moral o simbólico, es decir, nos duele por lo que significa para nosotros lo que la otra persona ha hecho, no por los efectos directos de su comportamiento. En cualquier caso, una vez percibido el daño, nuestro cerebro pone en marcha sus recursos para intentar recuperar cierta sensación de control. El primer paso en este proceso es la búsqueda de explicaciones. Saber qué o quién es el causante de lo que ha ocurrido nos permitirá anticiparnos y prevenirnos en el futuro. El resultado de este proceso suele ser la culpa. Culpamos a quien consideramos causante de nuestro dolor y con ello ponemos en marcha toda una gama de emociones negativas que nos acompañarán durante el proceso hasta que el dolor haya desaparecido o al menos hayamos recuperado el control sobre lo que lo causó.

Sin embargo, en ocasiones, estas emociones se cronifican ocupando una porción más grande de nuestras vidas de la que merecen. Por alguna razón consciente o no, el mecanismo ha fallado y no hemos sido capaces de reconocer el momento de pasar página. En estos casos hemos de recuperar los mandos del proceso, debemos decidir de una manera consciente y racional. A este proceso de toma de decisiones le llamamos perdón. Perdonar es ante todo, una decisión. Nadie está obligado a perdonar. Nadie puede obligarnos a hacerlo ni existe ningún código o ley universal que especifique cuando es el mejor momento para hacerlo. Perdonar es un derecho, no una obligación.



El camino del perdón

¿Qué es perdonar? El dolor deja en nosotros tres marcas. La primera y más duradera es la relacionada con el recuerdo. Perdonar no es olvidar, no podemos elegir lo que olvidamos. Más bien al revés, todos hemos experimentado alguna vez el frustrante efecto de intentar olvidar algo a propósito. Los resultados suelen ser nefastos y desconcertantes, ya que en la mayor parte de las ocasiones, estos recuerdos tienden a hacerse más y más presentes, invadiendo nuestra consciencia y como consecuencia, nuestras vidas. Perdonar no es olvidar.

La segunda marca tiene que ver con la valoración, con el juicio moral que hacemos desde nuestros valores. Perdonar tampoco es asumir que lo que nos ocurrió está bien. No se trata de cambiar nuestros valores y nuestras actitudes. No necesitamos pensar que algo está bien para aceptarlo. Hacer cambios en nuestros valores y nuestros códigos morales nos hará seguir ligados a ese evento y nos impedirá aceptar de verdad que las cosas podían ser como fueron, y esa negación es precisamente lo que mantendrá vigente el dolor y las emociones que nos bloquean y nos hacen infelices.

Tenemos derecho a elegir la postura que adoptaremos ante las cosas que nos ocurren.

La tercera marca es la única que podemos controlar a nuestro antojo. Se trata de la cantidad de recursos vitales (tiempo, atención y esfuerzo) que dedicaremos a ese evento o persona, de cuánto esfuerzo vamos a invertir en pensar, en dar vueltas y vueltas a lo que ocurrió, de cuánto tiempo vamos a dejar que la culpa, el odio, incluso los inevitables deseos de venganza ocupen el espacio que deberían ocupar nuestros planes y proyectos. Perdonar es aceptar, aceptar que lo que ocurrió está mal, que probablemente no lo merecíamos y por lo tanto, es injusto, profundamente injusto. No necesitamos estar de acuerdo con lo que ha ocurrido. Aceptar implica asumir que lo que nos ocurrió, fuera lo que fuera, era posible y por lo tanto no tiene sentido enfrentarnos a ello de por vida. Se trata por tanto de hacerle un hueco para poder retomar nuestro rumbo. Perdonar implica asumir la responsabilidad de lo que nos pasa aquí y ahora, con independencia de lo que ocurriera en el pasado. Al perdonar dejamos de ser víctimas para convertirnos en personas independientes, autónomas con capacidad para sentirse bien. Seremos por fin libres para experimentar una nueva gama de emociones basadas en la esperanza y la confianza. Sólo hay que vencer el miedo, el miedo a olvidar y dejar atrás la injusticia. El miedo a dejar que el otro se salga con la suya sin que se haya hecho justicia, si hubiera que elegir entre justicia y felicidad, ¿qué elegiría?

No se obligue a perdonar. Como hemos dicho no es una obligación. Es un derecho, un derecho que todos adquirimos el día en que nacemos. Venimos al mundo sin poder elegir muchas de las cosas que van a pasarnos y por lo tanto tenemos derecho a elegir la postura que adoptaremos ante ellas cuando nos pasen, ¡faltaría más! Perdonar es una de las posturas posibles, pero no la única. Podemos elegir seguir condenando lo que nos ocurrió, seguir furiosos, enfadados, frustrados, decepcionados o deprimidos. Podemos seguir renegando de los hechos, enfrentándonos a ellos y gritando a los cuatro vientos que no debería haber ocurrido. Podemos seguir odiando a las personas que nos hirieron, pero ¿para qué? Esa es la única pregunta válida. Si existe alguna buena razón para seguir culpando, odiando o negando la realidad, ¡adelante! Pero si tras hacerse esa sencilla pregunta, tarda usted más de 20 segundos en encontrar una respuesta convincente, entonces quizá este sea un buen momento para perdonar ¿no le parece?

CULTURA HUARI: RICA Y PODEROSA





 



Cultura Huari 


La cultura Huari (escrita también como cultura Wari) fue una civilización precolombina del periodo Horizonte Medio que floreció en los Andes centrales del actual Perú, se desarrollo en los años 500 d.c a 900 d.c . La capital del imperio Huari, llamada también Huari está situada a 25 km al noreste de la ciudad de Ayacucho, Perú. Esta ciudad capital era el centro de una civilización que abarcaba gran parte del altiplano y la costa del Perú. Al principio, su territorio se amplió hasta incluir al centro religioso de Pachacamac, aunque parece haber permanecido en gran medida autónomo. Más tarde se amplió para incluir la mayor parte del territorio de la cultura Moche. Los restos mejor conservados de la cultura Huari se ubican cerca de la ciudad de Quinua en la Ruinas de Wari, y en la recientemente descubierta Ruinas de Wari en el norte, cerca de la ciudad de Chiclayo. También son conocidas las ruinas Wari de Pikillaqta, ubicada al sureste de Cuzco en ruta al Lago Titicaca.

Los Huaris son históricamente importante por varias razones. Fueron contemporáneos con los Tiahuanaco (llamado tambiém Tiwanaku) que gobernaban en el altiplano y compartieron ciertos rasgos estilísticos, sigue habiendo debate en torno a la relación entre las dos organizaciones políticas y se ha sugerido que los dos Estados se hayan fusionado formado un imperio "Tiahuanaco-Huari" (imperio Tiwanaku-Huari). A diferencia de la cultura Chavín, la expansión Wari no sólo se limita a la difusión de la religión y influencia artística. Los Wari fueron conquistadores militares. Ellos construyeron y mantuvieron importantes postas militares a lo largo de gran parte de su territorio. Los Wari construyeron un gran imperio y aunque el Imperio de los Incas es más conocido, el imperio huari duró cuatro veces más de tiempo y enseño el valor de la unificación cultural a los incas.

Ubicación Geográfica

Alrededor del año 500 d.c. surgió en los centrales Andes la Cultura Wari, civilizacion que conquisto y sometió a un sinnumero de pueblos como los Nazca, Mochica, Huarpa entre otros pequeños centros culturales. El nombre de la cultura se deriva del lugar Huari (Wari), centro político de su civilización. Las ruinas arqueológicas de su capital se encuentra a 25 kilómetros al noreste de la ciudad Ayacucho en el sur de Perú. Durante la época del Imperio Wari, esta civilización puso fin al Regionalismo cultural (Intermedio temprano) y comenzó la Unificación cultural (Horizonte Medio).



Historia del imperio Huari (Primer imperio Andino)

No son muy claras cuáles son las causas de la expansión de la cultura Wari. Ciertamente, sin embargo, emplearon un poderoso ejército, y debido a la mejora de las condiciones meteorológicas y el desarrollo de técnicas agrícolas que proveyeron excedentes de alimentos, lo que permitió el crecimiento de la población en general. Por lo tanto, era necesario incorporar nuevos territorios para dar cabida a la población y satisfacer sus necesidades, lo cual no tendría lugar sin un poder político fuerte y un eficiente ejército.

Fin del Imperio Huari: Inicio del periodo Intermedio Tardío

A partir del año 900, las principales ciudades del imperio Huari había ganado una relativa autonomía y algunos, como Pachacamac, eventualmente se convierten en reinos independientes. Los principales centros de la zona montañosa, como Huari y Cajamarquilla, fueron abandonados, quizás debido a una sequía que obligó a la población a buscar nuevas tierras. También se observó una disminución de las poblaciones de la serranía y el florecimiento de las ciudades costeras, incluyendo Chanchán, y así surgieron reinos independientes como Chimu , Chincha , etc. donde antes existía el imperio Wari. La cultura de Huari fue una de las más grandes civilizaciones precolombinas, pero fue eclipsada por el brillo del imperio Inca, que desde el mediados del siglo XIV dominó toda la región.

Organización Social - Política

La estructura social y Politica del estado Wari fue jerarquizada e incluía a la élite gobernante (Rey huaris y sus familiares), la nobleza guerrera , funcionarios administrativos de las diferentes regiones del imperios, la clase sacerdotal, y el pueblo ( artesanos, agriculturas, comerciantes, pescadores, etc.). Las partes centrales de sus ciudades tuvieron importantes complejos religiosos con plazas.
El Estado Huari fue militarista y establecieron centros administrativos en las regiones de su imperio "Ciudades cabezas de región" para controlar su amplio territorio. Según algunos historiadores la cultura Huari es una síntesis de las culturas Nasca, Huarpa y Tiahuanaco.
No se sabe si la cultura Huari puede calificarse como un imperio, algunos arqueólogos como Ruth Shady han sugerido que los Wari no eran un imperio, sino que había una red económica flexible en los centros Huari. Sin embargo, muchos otros estudiosos, entre ellos William Isbell, Schreiber Katherine y Luis Lumbreras, han defendido con firmeza el carácter centralizado e imperial de la política Huari.


Economia Huari: La unificacion cultural y economica

El desarrollo de la cultura Huari se debió al uso de la tecnología de terrazas y las importantes red de caminos que parece haber proporcionado la unificación y comunicación dentro del Imperio Wari, este es el legado más significativo para el Imperio Incaico que surgiría siglos después.
Los Wari tuvieron acceso a muchos recursos naturales dado su muy extenso territorio, obtenía minerales, pescados, maíz, papa, algodón, lanas de llama y vicuña, etc. Tal vez por eso la civilización Wari fue comparativamente tan exitosa. Otra actividad que era común en los centros urbanos huaris era la fabricación y el intercambio de cerámica, estatuillas, textiles, orfebrería y piedras preciosas que se negociaban en estas centros comerciales huaris.
La agricultura Huari estuvo muy desarrollada, gracias a la utilización de canales, sistemas de riego y terrazas artificiales en las plantaciones. Los contactos con los pueblos vecinos eran frecuentes y productivos. Con la cultura Nazca los habitantes Huari aprendieron técnicas de fabricación de cerámica.
Manifestaciones Culturales

La Arquitectura y Urbanismo Huari

La arquitectura huari es distintiva en muchas de sus provincias, estos centros son claramente diferentes de la arquitectura de la cultura Tiahuanaco, lo que lleva a muchos eruditos a insistir en la independencia política de estos dos organizaciones políticas. Aunque poco se sabe acerca de los detalles de la estructura administrativa huari, ya que no dejaron ningún documento escrito, el énfasis en la arquitectura homogénea administrativa y las pruebas de la estratificación social significativo sugiere una compleja jerarquía social-política.

Los Huaris ampliaron sus territorios mediante la guerra y difundieron el culto al Wiracocha asociado a Tiahuanaco. Cuando se expandieron construyeron grandes ciudades para controlar su territorio, construyeron caminos para la comunicación y difusión de la lengua quechua.

Las estructuras arquitectónicas Wari fueron distintivas; recintos rectangulares típicamente grandes, dispuestas en un patrón de cuadrícula con plazas y patios. Los edificios eran grandes centros administrativos y residencias de la élite, con numerosos decorados de manera uniforme. Huari, la capital, tuvo alrededor de cuarenta mil habitantes, fue un núcleo urbano amurallado, con viviendas de tres plantas de viviendas y varios edificios públicos, construidos con piedras y barro.

Cerámica Huari

La cerámica de los Huari tuvo influencia de tres culturas en particular : cultura Nazca, influenciado por la policromía de sus ceramios creo grandes cerámicas multicolores; Cultura huarpa, de esta obtuvo sus técnicas de fabricación de alfarerías; Cultura tiahuanaco, obtuvo de esta cultura la inspiración y los motivos pictóricos de su cerámica. Además se afirma que la cultura Huari es la síntesis de esas tres culturas andinas.





La cerámica huari en su primera etapa fue de gran tamaño y era utilizada en los rituales como ofrenda, esto evidenciaba una influencia de los Tiahuanaco (Tiwanaku), pero luego su cerámica se vuelve de menor tamaño y de producción masiva. Los motivos característicos de los Huari incluye elementos simbólicos con trazos de pincel, los más característicos son las representaciones de animales, seres mitológicos y seres míticos con cabeza felínicas.


Las formas más características de sus vasijas son:
- Botellas con cuello, cuerpo ovoide y base plana
- Cántaros con cuello cilíndrico
- Cántaros con cuello efigie
- Botellas con un solo pico y asa cintada
- Botellas con dos picos cónicos



Religión Huari

Los Waris difundieron la adoración al dios Wiracocha de origen Tiahuanaco .
Las esculturas religiosas reproducen figuras masculinas y femeninas con perfeccionamiento. Las máscaras de oro, y una estatua de felinas con rasgos humanos, de cobre, revelan la destreza de los artistas que trabajan en el metal. El templo de Pachacamac "Ichma" fue un centro religioso importante en el periodo Huari, luego se convertiría en un reino independiente y florecería su cultura alrededor de este templo.

CHOQUEQUIRAO: CIUDADELA INCA





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Complejo Arqueológico de Choquequirao




Pocos hallazgos han despertado tanto interés en los últimos años como Choquequirao (en quechua Chuqui K'iraw, “cuna de oro”). Estos restos arqueológicos han sido considerados tan importantes y extensos como los de Machu Picchu. Se sitúan sobre una amplia meseta andina en la provincia de La Convención, en pleno valle de Vilcabamba. Los arqueólogos presumen que se trata de una de las tantas ciudadelas perdidas en Vilcabamba, donde los incas se refugiaron a partir de 1536. Choquequirao es un extraordinario complejo que consta de nueve grupos arquitectónicos de piedra. Posee cientos de andenes, habitaciones y sistemas de riego. Gracias a la labor iniciada en 1993 por el Plan COPESCO y por el Instituto Nacional de Cultura del Cusco, el 30% del gigantesco complejo ha sido despejado y habilitado para el turismo nacional y extranjero.



Referencia histórica

La primera mención sobre Choquequirao, aparece gracias a la investigación sobre el pueblo de Cachora, realizada por el historiador Cosme Bueno en 1768. Aunque recién en el siglo XIX fue dado a conocer por los franceses Eugene de Santiges (1834) y Leónce Angrand (1847). El sitio cayó luego en el olvido hasta que en 1911, Hiram Bingham, acompañado por los pobladores, visitó el lugar y llamó la atención sobre su importancia. Los trabajos de limpieza y excavación se iniciaron en la década del setenta.

El complejo arqueológico

Choquequirao se compone de nueve sectores, entre los que destacan el centro político religioso, el sistema de fuentes y canales con acueductos, y el grupo de las portadas. Es preciso recalcar el carácter religioso de este complejo. La arquitectura se encuentra distribuida alrededor de una explanada o plaza principal, y se complementa por un muy bien conservado sistema de andenería agrícola. Los restos arqueológicos se distribuyen en la parte descendente del cerro Choquequirao y se agrupan a manera de pequeños barrios, un tanto separados entre sí, siguiendo un probable criterio de función y rango social.

El sector residencial y las andenerías

La zona residencial se encuentra en la parte descendente, mientras que los flancos de las montañas contienen las andenerías de cultivo. Algunas de ellas tuvieron canales de riego y fueron usadas de manera permanente, mientras otras fueron, al parecer, temporales.

El sector ceremonial

La zona ceremonial se encuentra en la parte denominada Plaza Principal, mientras que en la parte alta destaca una serie de sofisticados edificios.

Ubicación estratégica

Choquequirao fue, al parecer, un enclave económico conectado con la selva y con ciudadelas importantes como Machu Picchu y Písac. Posee una extraordinaria vista hacia la vertiente de Río Blanco y del Cañón del Apurímac. A lo lejos, se divisa el fabuloso nevado Salcantay.

Ubicación

El complejo está situado en una zona de montaña baja o ceja de selva, al noroeste del cañón del Apurímac. Alberga una ecología particular, que se caracteriza por la abundante vegetación. El clima cálido -propio de la zona- se alterna con temperaturas frías, lo cual contribuye a la diversidad de flora y fauna. Estas condiciones geográficas fueron aprovechadas de manera prodigiosa por los incas.


Investigación

Antes de la intervención de COPESCO, las ruinas se encontraban cubiertas por una densa vegetación de árboles y pequeños arbustos de diversas especies, que escondían las construcciones. La investigación arqueológica en Choquequirao, se ha orientado fundamentalmente hacia la implementación de excavaciones sistemáticas, que constituyen el primer paso para acercarnos a la historia del lugar. Pero al mismo tiempo, existe el interés de dar a conocer el lugar y habilitarlo para expediciones turísticas.

LOS TAMALES PERUANOS






Los Tamales Peruanos

El antropólogo peruano Humberto Rodríguez Pastor describe el tamal como una herencia afro-peruana en su libro “La Vida en el entorno del tamal Peruano”. El autor afirma que el tamal tomó la apariencia actual en el Perú con la llegada de los españoles que vinieron con sus esclavos, originarios de la costa atlántica en el continente africano. Aunque, sin embargo, podemos remontarnos a las variedades anteriores pre-incas en la ciudad de Huancayo, que luego se convirtió en alimento tradicional de Nativos Americanos. Los Tamales Peruanos fueron desarrollados incluso como una ración portátil para su uso durante las guerras en la antigua América.


El tamal es una delicia, consta de una masa de maíz cocida al vapor con o sin relleno. Los rellenos pueden ser carne, pollo, cerdo, queso (post-colonial) en rodajas, ají amarillo, aceitunas, hasta maní. La preparación del relleno es de acuerdo al gusto. El tamal es generalmente envuelto en una cáscara de maíz o en hojas de plátano antes de cocinar, esto en función de la región de donde provienen. La esencia es la harina de maíz (llamada masa), o una combinación de masa, como Masa seca, por lo general llena de dulce o salado envuelto en las hojas y cocidas al vapor hasta que esté firme.


El tamal se come en el desayuno o como una entrada en el almuerzo, la casi totalidad de los restaurantes de comida peruana tienen algún tipo de tamal. Se sirve con salsa de cebolla, o salsa “criolla”. Hoy es omnipresente y tan popular como comerse una hamburguesa.




Lo que debe saber de los Tamales Peruanos

El nombre “Tamal” no es peruano sino mexicano. Tamali es una palabra náhuatl. En el antiguo Perú teníamos la humita. En Caral, hace 5 mil años, ya las había. El batán era la herramienta para moler maíz, ají, maní y lo que fuera. El tamal llegó y se propagó. Quienes lo tomaron fueron los nativos. En Lima lo tomaron los negros. Aún hay barrios de gente negra que hace tamales, por ejemplo en Barranco, Barrios Altos, El Callao y Chorrillos. En el Rímac está Malambo. 
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Receta de los Tamales Peruanos

Ingredientes de los Tamales Peruanos:


10 choclos grandes (maíz, elote)
½ k (1 lb) pollo
3 dientes de ajo
50 g (1/8 lb) maní tostado
200 g (1/2 lb) manteca
12 aceitunas negras sin pepas
1 cebolla grande
4 ají mirasol secos
3 huevos cocidos
Sal
Pimienta
Ají al gusto
Pancas de choclo u hojas de plátano
Salsa criolla

Preparaciónde los Tamales Peruanos: 


Rallar los choclos. Abrir los ajíes mirasol seco, despepitar y desvenar. Lavar bien y hervir con agua por 5 minutos. Eliminar agua y licuar con un poco de aceite vegetal. Formar una pasta.
En una sartén colocar 2 cucharadas de manteca y cuando esté caliente freír la cebolla finamente picada, el ajo, sal, pimienta, pasta de ají molido y la carne de pollo cortada en trozos regulares.
Una vez que el pollo esté dorado, añadirle agua o caldo (que cubra) y dejar que el pollo se cocine a fuego lento.
Aparte, en una olla poner los 200 g de manteca. Una vez que ésta haya derretido se agregan los choclos rallados y se mueve constantemente.
Luego se incorpora la preparación anterior (el pollo, los condimentos y el caldo). Dejar cocinar hasta que la masa de choclo esté cocida y haya espesado.
Finalmente para armar el tamal se pone un poco de la mezcla del choclo al interior de las hojas de plátano o las pancas de choclo (uniendo 2) previamente lavadas.
Colocar un trozo de pollo, un cuarto de huevo cocido, maní tostado y aceituna. Cubrir con un poco más de la mezcla del choclo. Envolver con las hojas de plátano y atarlo con tiras de la misma hoja.
Una vez armados todos los tamales, cocinarlos en una olla grande con poca agua por espacio de una hora.
Servir con salsa criolla.

BELLEZA DE LAS CATARATAS DE GOCTA-PERU









BELLEZA DE LAS CATARATAS DE GOCTA-PERU




Es considerada como la tercera más alta del mundo, después de la de Ángel en Venezuela con 979 m. y Túgela en Sudáfrica con 948 m. Aunque siempre fue conocida por los pobladores aledaños, recién este año ha sido dada a conocer al mundo, gracias al alemán Stefan Ziemendorf quien la visitó por primera vez en el 2002.



Para visitar la catarata, desde Chachapoyas , se toma la ruta con dirección a Pedro Ruíz hasta el puente Cocahuaico, que está a una hora de distancia. De aquí se sube por una carretera afirmada hasta el poblado de Cocachimba, recorrido que se hace en 20 minutos. En el camino abundan plantas de naranjas que caen de maduras sobre la carretera.


A mitad de camino el paisaje abre sus cortinas para mostrarnos en semicírculo una cadena de cataratas que pueden llegar a 22 en tiempo de lluvias. Sin embargo, la más imponente aparece a nuestra izquierda, es una catarata de dos caídas; la primera caída es corta, la segunda sorprendente. Su nombre es Gocta y tiene 771 metros de altura. 


Llegamos al pueblo de Cocachimba, unas cuantas familias viven el lugar, las casas son de adobe. El pueblo tiene una amplio campo de fútbol y una casa comunal donde se compran los boletos de acceso a la catarata. Hay que tomar los servicios de un guía del lugar, para lo cual la población se ha organizado, estableciendo un turno de atención de tal manera que todos los pobladores tengan la opción de trabajar. Para los que deseen comprar alguna bebida antes de iniciar el recorrido existe una pequeña bodega llamada “Gocta”, donde se pueden usar también los baños públicos y si acaso fuera necesario alquilar un espacio donde dormir.


El camino ha Gocta ha sido construido recientemente. Los primeros metros de camino son duros, la subida nos deja sin respiración. Hay que descansar un par de veces para alcanzar la primera parte llana. La ruta es angosta pero agradable, la sombra de los árboles es un aliado para soportar el calor del sol. Después de una hora de caminata descendemos algunos metros hasta cruzar una amplia quebrada, luego de lo cual volvemos a subir lentamente. Hacia un costado se escucha el rumor del río Cocahuayco que nace de las entrañas de la catarata. Este tramo es el más difícil, hay que caminar sobre el fango y lo mejor es tener sogas de auxilio para atarlas en algún árbol y poder trepar con mejor facilidad. De lo contrario será necesario utilizar las raíces de las plantas para sujetarse y evitar cualquier caída.


Los trapiches de caña en medio del camino pueden servir para tomar aire y renovar fuerzas. Para quien se quedó sin agua existe una bendición: una pequeña bodega, propiedad de la señora Reynilda Trigoso Santillán, aquí se puede encontrar cerveza, agua, gaseosas y el licor típico, el guarapo (licor de caña de azúcar). Si el cuerpo no da para más, y se dispone de una carpa y sleeping, este es el lugar ideal para pasar la noche. Solo nos quedan 60 minutos de camino.


Los últimos metros se hacen al bordeando el río. El sonido de la catarata se escucha muy cerca. El bullicio de los loros nos da la bienvenida, aunque no podemos verlos, es evidente que ellos nos están mirando desde la copas de los árboles. El saber que estamos a solo unos pasos nos entusiasma y sorteamos la parte final con empeño. Estamos a 1700 metros sobre el nivel del mar y sentimos que nuestra respiración se acelera. Es difícil poder tomar fotografías a corta distancia, pues el viento es fuerte y esto produce una lluvia de pequeñas gotas pero persistente. Muchos visitantes llegan preparados con traje de baño, pero casi siempre hace frío y sólo alguien muy intrépido podría tomar un baño bajo la catarata. Lo recomendable es llevar un poncho y botas de jebe, pues el camino de retorno puede ser de lluvia fuerte.


La catarata en meses de lluvia (diciembre a marzo) es majestuosa con una caída que se escucha desde Cocachimba. En meses secos, la caída es menuda y algunos turistas que han visitado otras cataratas como las de Iguazú, la consideran más como un arroyo. Sin embargo, para la mayor parte, visitarla es una experiencia inolvidable e irrepetible. 


COCACHIMBA
Quechua: Coca : Kuka Chimba: Chimpa,”la otra banda”.
Chimbador: Hombre cuyo oficio consiste en conducir a las personas que desean vadear el río.
Chimbar : Chimbay, pasar de una banda a otra del río, en la zona andina y la selva, indica la acción de cruzar un río, a nado o en cualquier tipo de embarcación.

MOCHES:ESPLENDOR EN EL DESIERTO







MOCHES:ESPLENDOR EN EL DESIERTO




Existen pocos lugares en el mundo en donde la fuerza creadora se expresó admirablemente. Los antiguos maestros Moches, fueron plasmando con sumo realismo el innato deseo de crear sobre la arcilla, modelando admirables huacos retratos, en la que expresan los diversos estados psicológicos de la vida. En cada uno sobresale el dominio estético de la expresión humana, nada que envidiar con otras manifestaciones del arte universal.


Los Mochica


Los Mochica fueron considerados como la primera sociedad de los Andes que alcanzó a conformar un Estado. Su presencia se remonta al siglo I d.C. hasta el siglo VI d.C. Se ubicaron en la zona norte del Perú, entre la cordillera de los Andes y el océano Pacífico, en un desértico callejón con lluvias escasas durante el año.


Pese a estas condiciones, desarrollaron una gran civilización. Gracias a enormes y complejos sistemas de irrigación desviaron los ríos de la cordillera, dieron vida al desierto y lo convirtieron en tierras productivas y fuente de recursos para sus habitantes.


De esta manera, se consolidó una sociedad organizada bajo un sistema de clases, oficios y gobernantes que aprovechó la explotación de sus riquezas naturales. Los vestigios arqueológicos demuestran su virtuosismo como constructores, pescadores, guerreros, orfebres y alfareros.


El conocimiento que existe sobre esta cultura es el resultado de la interpretación de miles de imágenes plasmadas en los trabajos de metal y arcilla, así como en las construcciones que realizaron para vivir, alimentarse y resguardar los restos de sus gobernantes.


Para denominar esta gran cultura, existen muchos nombres, Max Uhle, la denominó “Cultura Proto Chimú”, Julio C. Tello la denomina “Cultura Muchik” y los arqueólogos modernos prefieren denominarla “Cultura Moche” o “Cultura Mochica”.




Huaco representando personajes preparando alimentos.


La ausencia de escritura en las sociedades andinas, hicieron que no se conociera la existencia de la cultura Moche sino hasta finales del siglo pasado, cuando la arqueología permitió reconocerla a partir de sus restos materiales. Hasta ese entonces los grandes monumentos en adobe, como los conocidos actualmente con los nombres de Huacas del Sol y de la Luna, fueron referidos por los primeros cronistas españoles de los siglos XVI y XVII como "obras de los gentiles" , término con el que se referían de manera genérica a los antepasados de las poblaciones nativas que encontraron en el Nuevo Mundo.

Entre los años 1898 y 1899 el arqueólogo alemán Max Uhle efectuó una serie de excavaciones en las Huacas del Sol y la Luna, en donde recuperó decenas de tumbas en contextos ubicados secuencialmente en el subsuelo. A partir de esta información Uhle identificó tres grandes entidades culturales que se sucedieron en el tiempo: los incas, los chimues, y una precedente que él denominó proto-Chimú.

A fines de la década de los años 20 el norteamericano Alfred Kroeber, de la Universidad de California en Berkeley y discípulo de Uhle, estudió los materiales de la colección Uhle, y rebautizó el proto Chimú con el nombre de "Early Chimu" (Chimú Temprano). Al mismo tiempo, las investigaciones de don Julio C. Tello en la costa norte le llevan a postular que esta entidad cultural debía denominarse Moche o Mochica, en alusión a una de las lenguas antiguas que se habló en la costa norte del Perú, el MUCHIK, nombre que se ha mantenido hasta nuestros días.

Es una de las culturas más conocidas y admiradas del Perú antiguo. Los hallazgos nos permiten admirar la grandeza de su arte y estructura social

Por esa misma época empezaron los estudios de don Rafael Larco Hoyle, pionero de la arqueología de la costa norte peruana y a quien le debemos el mayor conocimiento sobre esta cultura. En base al estudios de cientos de tumbas excavadas en los valles de Chicama, Moche y Virú, Larco estableció una cronología para la costa norte, mucho más amplia que las secuencias propuestas por sus predecesores. Incluía a los cazadores de megafauna que denominó "industria Paiján", le sigue los Cupisniques, los Chavín (o su influencia en la costa), los Salinar y Gallinazo, los Moche, el Huari Epigonal, los Chimú y la influencia Inca.

Tomando como base las variaciones estilísticas de la cerámica de asa estribo y gollete, característica de los Moche, Larco divide su historia en cinco fases culturales. Las dos primeras (siglos I a.C. a I d.C.) presentan gran parecido a las formas precedentes -en particular a las de los Cupisnique-, y corresponderían a la formación de la cultura Moche. Según el mismo autor se circunscribirían en esta etapa inicial a los valles de Moche y Chicama, que Larco considera la cuna de esta cultura. Las fases III y IV (siglo II a V d.C.) correspondería a la expansión Moche vía militar a los valles sureños, primero, y luego a los norteños. Aquí alcanzaría su momento de máximo desarrollo territorial: Piura por el norte y Huarmey por el sur, si bien los asentamientos urbanos por el sur sólo han sido reconocidos hasta el valle de Nepeña (Pañamarca).

La fase V (siglo VI y VII d.C.) es considerada la época de decadencia de los Moche, marca el final de esta cultura y el arribo de influencias de otras culturas procedentes de la sierra y costa central. El poder se desplaza al norte y la vieja capital en Moche pierde su poder y construye una menor en la parte media alta del valle de Moche (Galindo).
Estudios

Muchas de las interpretaciones de Larco fueron confirmadas durante la década de los años 40 con los trabajos del arqueólogo norteamericano Gordon Willey y los miembros del Proyecto Virú. En efecto, la presencia Moche en el valle de Virú sólo aparece durante la fase III y anteriormente a ella fue la cultura Gallinazo la que dominó este valle. El hallazgo de una tumba de un sacerdote guerrero en Huaca La Cruz, será una de las pruebas más usadas para postular un estado teocrático para los moches. Sin embargo, poco se conocía sobre el urbanismo y el arqueólogo norteamericano Richard Schaedel postuló que los templos no estaban rodeados de asentamientos urbanos por lo que este investigador los denominó "centros ceremoniales vacíos", pues según él sólo eran ocupados durante ciertas épocas para grandes peregrinajes. Habría que esperar hasta los trabajos de Theresa Topic, a inicios de la década de los 70, para cambiar está percepción.

El estudio de los sitios de ocupación Moche han sido complementados por investigaciones a partir de diversos tipos de evidencias materiales. Así, el descubrimiento de murales polícromos ha permitido conocer sus actividades ceremoniales y las funciones que los sitios cumplían. Sobresalen los estudios realizados en la Huaca de la Luna en el valle de Moche (Kroeber, Garrido, Mackey, Morales), Pañamarca en el valle de Nepeña (Schaedel, Bonavia) y recientemente en el complejo El Brujo en el valle de Chicama (Franco, Gálvez, Vásquez y Morales) y en La Mina en el valle de Jequetepeque (Narváez).

Los mochicas dominaron la costa norte del Perú.


Su foco de desarrollo inicial fue el centro ceremonial de Moche en el valle delmismo nombre, en La Libertad (Costa Norte del Perú). Aquí se construyó lafamosa Huaca de la Luna donde se adoraba al dios Aí-Apaec y gobernaba unpoderoso Cie-Quich, máximo jefe religiosos y guerrero. En toda la costa nortese construyó grandes pirámides escalonadas de adobe, las que funcionaban comotemplos, centros administrativos y comerciales. Las más importantes fueron:

En la Libertad: Huaca de la Luna, Huaca del Sol, Huaca Cao Viejo (en el complejoEl Brujo), Pacatnamú, La Mina y San José de Moro.
En Lambayeque: Huaca Rajada de Sipán.
En Ancash: Pañanmarca.

El desarrollo de estos complejos sagrados estuvo basado en la producción agrícola,la misma que fue posible por la construcción de una gran red de construccioneshidráulicas, donde destacan el canal de La Cumbre, el acueducto de Ascope y laRepresa de San José.

Artísticamente, lo más notable de esta cultura es su producción alfarera. Esmuy bella su cerámica escultórica y realista donde representan rostros humanos(huacos retratos), personas enfermas (huacos patológicos), escenas sexuales(huacos eróticos). También son notables sus cantaros pictóricos con una ricaiconografía de su vida cotidiana (huacos documentales). Sus huacos tienedecoración bícroma y el asa estribo.
Economía

En un comienzoMoche era una sociedad agromarítima, pero después de su expansión hacia lastierras del interior, desarrollaron sectores agropastoriles. En los vallescanalizaron las aguas de los ríos para regar extensos campos de cultivo, dondeflorecía el algodón, el maíz, el maní y el poroto. Criaban animalesdomésticos como la llama, el cuy y el perro. De la costa aprovecharon productosmarinos, que servían tanto de alimento como de bienes para el comercio conpueblos del interior. Toda esta actividad económica generaba excedentes queeran almacenados en silos y graneros, los cuales eran administrados por lasautoridades estatales.



Agricultura

Esta compleja sociedad descansaba en una sólida base agrícola que tenía sufundamento en el manejo hidráulico del medio ambiente circundante. Las técnicasagrícolas en cuestión incluyen un impresionante depósito de agua concapacidad para varios cientos de miles de metros cúbicos, el de San José, lafamosa acequia de la Cumbre que tiene un recorrido de más de 110 km, o elacueducto de Ascope en el valle de Chicama, construido con una sólidasustentación de adobe y con 1 km de longitud. Ello, acompañado por uncomplicado sistema de canales y terrazas.
Además de la tecnología hidráulica, es de destacar el uso de fertilizantesanimales, en particular el guano de las islas de la costa sur. Para conseguireste preciado abono las gentes moche viajaron varios cientos de kms hacia el surhasta llegar a las islas de Chincha de cultura Nazca. Maíz, frijol, papa, yuca,camote, ají, coca, y otra infinidad de productos fueron cultivados en losvalles oasis de la costa norte, de manera intensiva debido a las mencionadas técnicashidráulicas. La caza del venado en tierra, y la de la foca y el lobo marino enlas costas complementó la dieta de los ocupantes de los sitios moche.
Arte

Losartesanos Moche lograron piezas maestras tanto en cerámica, tejido, yorfebrería. Su estilo característico abarca los más diversos materiales, comolas calabazas pirograbadas, la pintura mural, el arte en plumas, y la pinturacorporal y el tatuaje. La decoración de la cerámica demuestra una maestría enel trabajo alfarero pocas veces superado, recurriendo a las técnicas de inciso,bajorrelieve mediante estampado y la pintura en superficies lisas. Parteimportante de estos objetos eran realizados en talleres especializadoscontrolados por el estado, en los cuales se confeccionaban piezas en serierealizadas con moldes. Estas vasijas no sólo muestran una gran variedad deformas y estilos decorativos, sino que además ostentan representaciones demitos y rituales. Destacan entre las formas cerámicas las llamados"botellas retratos" o vasijas donde está retratado el rostro dealguna personalidad importante dentro de la sociedad. En ellos se puede observarcon sumo detalle los rasgos faciales característicos, el uso de pintura facialo tatuajes y el uso de complicados tocados. Esta capacidad"retratista" de la alfarería Moche también se puede observar en lasrepresentaciones de escenas posiblemente cotidianas o en las escenas eróticas,así como también en las efigies que muestran jorobados, ciegos, labiosleporinos y otras enfermedades. En la orfebrería, trabajaron con maestríametales como el oro, el cobre y la plata, con los cuales realizaron orejeras,narigueras, brazaletes, cuentas de collar, pinzas y herramientas de distintotipo. Destaca el tumi o cuchillo ceremonial que muchas veces era portado sólopor las autoridades.
Ceramica



Este ceramio es uno de los huacos retratos más conocidos. Representa a un personaje aparentemente importante con un tocado de aves y orejeras. Como es usual en todos los huacos retratos, presenta un gollete estribo.


El rasgo más importante de la cultura Moche lo constituye su inigualable cerámica. Dice Federico Kauffman Doig: “Esto se debe a su abundante cerámica figurativa, tanto la de tipo histórico como la de tipo pictórico”. Con mucha razón, Hork Heimer ha dicho que representa todo un “diccionario ilustrado”.


El rasgo más importante de la cultura Moche lo constituye su inigualable cerámica. Dice Federico Kauffman Doig: “Esto se debe a su abundante cerámica figurativa, tanto la de tipo histórico como la de tipo pictórico”. Con mucha razón, Hork Heimer ha dicho que representa todo un “diccionario ilustrado”. La mayor cantidad de información sobre la vida cotidiana Moche la encontramos en los ceramios, sobresalientes por la calidad técnica y pictórica.

La cerámicaMochica, si bien rígidadesde un punto de vista formal, manifiesta un gran sentido estético. La forma básicaes la botella esférica de base plana y gollete estribo. La decoración,modelada y pintada, incluye cabezas retrato -huacos- de los dirigentes,animales, plantas y deidades, las cuales tienen un enorme valor etnográficopara la reconstrucción de esta cultura: caza de animales, pesca, guerra,sacrificio, castigo de prisioneros y esclavos, escenas de templos, pirámides,etc.

El estudio de la iconografía Moche ha sido uno de los aportes más sustanciales para el conocimiento del aspecto ideológico y ritual Moche, así como para entender la composición social e incluso actividades económicas. Estudios realizados por científicos de distintos países, como Kutcher, Benson, Hocqueghem, Donnan, Bourget y el peruano Luis Jaime Castillo, entre los principales, nos ofrecen una lectura de la sociedad Moche a partir de las "narraciones" dibujadas en los ceramios, que se complementan con aquellas de los murales polícromos como también en las textilería y metalurgia.

Arquitectura, arte mural y cerámica manifiestan la existencia de una sociedadbien organizada, que debió estar regida por un pequeño segmento desacerdotes-guerreros, dirigentes de una sociedad que fue estratificándose enclases a medida que avanzaba la etapa de desarrollo regional.


Orfebreria

La orfebrería Moche tiene una estética mucho más escultórica y una serie de importantes logros técnicos, como el trabajo de la plata, la fundición a la cera perdida y la maestría en los trabajos de martillado y repujado. La iconografía es la tradicional, dominando los temas de aves y felinos plasmados en una estética de grandes planos y de expresión poderosa. Entre los objetos son típicos las máscaras de difuntos, los grandes adornos para la cabeza en forma de mascarones frontales, pero también delicados trabajos de incrustaciones de turquesas y otras piedras en orejeras circulares con representaciones de guerreros, que se enriquecen con la adición de bolillas de oro. Es frecuente la asociación de la orfebrería con los enterramientos. Aunque prácticamente la totalidad han sido saqueados, siendo el fantástico ajuar del Señor de Sipán una buena muestra.




Orejera de oro. Hallada en la Tumba del Señor de Sipán









Uno de los artículos más espectaculares encontró en la tumba del “viejo señor de Sipan” era un collar integrado por diez granos del oro, cada uno representaba una araña en el centro de su tela con un cuerpo bajo la forma de cabeza humana.


Organización Social


En su cúspide, lacultura Moche parece haber estado constituida por dos estados independientes quecontrolaban la región norte y sur respectivamente. En ambos casos se trataba deuna sociedad sumamente jerarquizada en la cual los guerreros ocupaban un lugarmuy destacado. De hecho, la máxima autoridad política parece haber sido unasuerte de "sacerdote guerrero", que fue profusamente representado enel arte de este pueblo. Bajo estas autoridades se encontraban varias capassociales compuestas de artesanos, comerciantes y un gran número de campesinos,pastores y pescadores. Lugar obviamente aparte ocupaban los prisioneros deguerra, sometidos a escalavitud y frecuentemente sacrificados en honor a lasdeidades. La sociedad mochica era piramidal: en la cúspide se encontraba el rey y su corte, que controlaba el gobierno, y dividida a su vez en ciudades cuasi estado, y panacas o casas reales a la manera que lo harían los incas. Y en la ancha base, los campesinos, el ejército y los siervos. El Estado era elitista, dominante y opresivo.
Culto y Funebria

Las representaciones en  las vasijas muestran detalladamente el mundo sobrenatural Moche, compuesto de mitos, dioses, animales sagrados y distintas ceremonias.Entre las deidades, destacan zorros, búhos, colibrís, halcones y felinos.Estos personajes actuaban como sirvientes de otras deidades mayores, queposeían forma humana y que ostentaban fastuosos trajes, así como ferocesrostros con colmillos entrecruzados. Las sepulturas de la gente importante erantumbas rectangulares de adobe con nichos especiales para ofrendas. Algunoscuerpos eran depositados sobre esteras de caña, otros eran depositados encuevas dentro de ataúdes de cañas. Los personajes más importantes eranenterrados con máscaras de metal y acompañados de ricos ajuares mortuorios,junto a sirvientes y animales. El llamado "Señor de Sipán" es elejemplo más notable de este tipo de sepultura.
Patrón deAsentamiento

Para un mejoraprovechamiento de la escasa tierra agrícola, los Moche dispusieron susasentamientos y cementerios en lugares no cultivables, especialmente cercanos alas colinas, que eran, a la vez, lugares sagrados y puntos estratégicos paraobservar los alrededores. Las residencias eran construidas con juncos tejidos yvaras sobre cimientos de piedra o adobe. Los techos eran inclinados y podíantener una o dos aguas. Los edificios públicos eran levantados principalmentecon adobes, como es el caso de los templos piramidales, las residenciasseñoriales y las fortificaciones decoradas con murales, relieves y pinturas deuna compleja simbología. Entre los templos más importantes destacan laspirámides del Sol y de la Luna, estructuras trapezoidales de adobes quealcanzan altura sobre los 30 m.

Historia

Un gran número demotivos de la cerámica Moche inicial se deriva de la cultura Recuay. Loscontactos entre ambas culturas son indudables, ya que todas las aguas de riegoutilizadas por los Moche en sus valles tenían orígenes en territorios Recuay.También, en los inicios de la sociedad Moche, es posible encontrarvinculaciones con las poblaciones Salinar y Gallinazo. Es muy probable que elfin de Moche fuera producto de la intromisión del imperio Wari, aunque tambiénse supone que largos periodos de inundaciones producto del fenómeno de "ElNiño", habrían destruido la infraestructura agrícola, precipitando elcolapso de esta cultura. En estas épocas finales de Moche, ya se observanciertos rasgos que anticipan a la cultura Chimú.
Economía



Como todas la culturas peruanas, la agricultura fue su principal actividad de subsistencia. Tuvieron perfecto control del maíz, “de mejor calidad y rendimiento que sus antecesores”. Sus cultivos fueron frijol, mandioca, ají, maní, pallar, calabaza, lúcuma, pacae, chirimoya, etc.

Para la siembra de los productos anteriores, los mochicas manejaron obras hidráulicas de gran magnitud y fue una de las mejores de la antigüedad. Los agricultores de esta cultura, abonaron sus terrenos de siembra con guano de las islas, que sacaban de las islas litorales.

La pesca fue otra actividad mochica importante, que practicaban a bordo de sus caballitos de totora, con ellos los mochicas se internaban mar adentro varios kilómetros; pero antes, ya los pobladores tuvieron vocación náutica, y explotaron los recursos marinos, incluso los obtenibles únicamente por buceo a profundidad. Del mar extrajeron pejerrey, liza, bonito, corvina, cojinova y otras especies marinas. Le dieron valor agregado al pescado secándolo salado, que era comercializado con otras culturas.

Sus tejidos eran de algodón y de junco; e intercambiaban para obtener lana de auquénidos. Le dieron mucha importancia a las relaciones comerciales con otras regiones, por ello construyeron una red intrincada de caminos por donde se movía la carga a lomo de llama de una “especie costeña más fuerte que la serrana”. Intercambiaban sus productos por otros que necesitaban.


La guerra

Eltema bélico parece haber tenido especial importancia en la iconografía moche.Al parecer, por las fortificaciones estratégicas que se han encontrado en laszonas limítrofes del territorio mochica cercanas a la serranía, habríanexistido tensiones con poblaciones externas. Otra posible explicación sea quela guerra no haya sido utilizada sólo para ampliar territorios, sino con lafinalidad de conseguir prisioneros para sus sacrificios. Existe una tercera opciónsalida del análisis de la iconografía moche, que afirma que las guerras eranrituales, como muchos otros aspectos de la vida moche, pues la vestimenta y lascaracterísticas físicas de los guerreros dibujados en la cerámica son muysimilares, haciendo parecer que el enfrentamiento se da entre dos partes quepertenecen a la misma tradición.

Moche es un vallede la costa norte del Perú emplazado al sur de la ciudad de Trujillo que, juntoal valle de Chicama, se puede considerar el centro de la cultura mochica quetuvo una amplia evolución entre el 100 y el 700 d.C. En el momento de su máximaexpansión la civilización mochica se distribuyó entre los valles deLambayeque, Pascamayo, Santa y Nepeña.
El arte mochica ha tenido un gran atractivo para los coleccionistas, debido aque las piezas que le definen son conocidas desde hace décadas. Ello no quieredecir que hayamos obtenido una reconstrucción satisfactoria de esta culturahasta tiempos muy recientes. Uhle la denominó Proto Chimú, considerándolaformativa de la civilización Chimú. Más tarde, se la conoció con el términode Mochica, que ha resultado la acepción más extendida, y ahora se prefierellamarla Moche, en referencia a uno de los valles tipo de la cultura, ysiguiendo la misma tónica que denominaciones tales como Nazca, Limao Recuay.
En la costa norte el inicio de la etapa se define por sitios de fuerteinfluencia chaviniense, como los asentamientos Salinar y Gallinazo, éste últimocon una tradición de cerámica negativa que produjo objetos de gran belleza plástica.Los asentamientos moche tienen en realidad una fuerte continuidad con susantecedentes Gallinazo, aunque éstos últimos no incluyen concentracionesurbanas.


Arquitectura

Los mayores centros se encuentran en los valles de Moche y de Chicama. Seedificaron con una arquitectura de adobe con formas y tamaños diversos, sinventanas, y que tuvieron una funcionalidad religiosa, administrativa yfuneraria. Destaca en este sentido la inmensa Huaca del Sol, una gran pirámidede 228 por 136 m de base y 41 m de altura, compuesta de cinco grandes terrazas alas que se accedía mediante una rampa de 90 m de longitud. Cerca de ella seinstala la Huaca de la Luna, una gran plataforma aterrazada y acondicionada conespaciosas habitaciones y patios. Son los palacios y los templos de los señoresmoche, cuyas paredes sostuvieron murales pintados con escenas de seresantropomorfos armados y en guerra.
Un rasgo importante asociado a los templos-pirámide son los enterramientos,como los encontrados debajo de la Huaca del Sol. Estos, y los hallados enespacios abiertos, son pozos rectangulares en los que se colocaron los cadáveresen posición extendida, los cuales se delimitaron después por adobes. La jerarquización de los enterramientos, y los retratos de
personajes y una enormevariedad de actividades representados en las cerámicas, junto con laarquitectura y los murales públicos documentan la naturaleza de este estadoteocrático.
Otros centros y edificaciones, como Pañamarca en el valle de Nepeña, HuacaCortada, Mallocope, Miraflores, etc., caracterizan el estilo arquitectónicoMoche. Junto a ellos, encontramos frecuentes construcciones de caráctermilitar, emplazadas en las cimas de las montañas que dominan los estratégicosvalles oasis.

Los mochica trabajaron con gran maestría la metalurgia de oro, plata, cobre ysus aleaciones, con técnicas de soldadura al fuego y en frío. Sin embargo, y apesar de lo afamada que ha sido la cultura moche, debido a los expolios que hasufrido la región y lo llamativo de sus objetos artísticos, conocemos poco desu sociedad.

“La sujeción económica, política y militar se había hecho más sistemática, más organizada y más fuerte” (Julio R. Villanueva Sotomayor, “El Perú en los tiempos antiguos”, EmpresaEditora Nacional S.A.C., Lima, Perú, pág. 106).



La sociedad moche, tuvo un ejército poderoso y guerrero; tenían un alto sentido de Seguridad Nacional. Los militares moche, convivían con los sacerdotes teniendo ambas castas control de la sociedad.

A esta cultura pertenecen los restos del “Señor de Sipán”, encontrados en 1989 por el arqueólogo peruano Walter Alva Alva, director del Museo Tumbas Reales de Sipán de Lambayeque.






Muestras de la Cerámica Mochica



El Señor de Sipan

Las muestras orfebres más importantes pertenecen al Señor de Sipán, un poderoso Cie-Quich de Lambayeque del siglo V d.C. Su tumba fue descubierta cientificamente en la Huaca Rajada, por Walter Alva en 1987. También es importante el hallazgo de la Señora de Cao, descubierta en el 2006 por Regulo Jordan en la Huaca Cao Viejo del Valle de Chicama (La Libertad).